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Las facturas de minutos de teléfono en los hogares y empresas se han reducido o, incluso, han dejado de existir. En el trabajo escribimos emails, tweets, posts, notificamos por Skype, Google Hangout, Linkedin o Facebook, y con nuestros amigos quedamos por Whatsapp o Snapchat, compartiendo contenido multimedia en tiempo real. Las llamadas de teléfono ya no son un canal relevante en nuestras comunicaciones personales. En contrapartida, las videollamadas y las llamadas de voz sobre Internet están empezando a despegar. En 2016, casi la mitad de los internautas utilizaron aplicaciones para llamar a través de internet. Otro dato interesante es que 3 de cada 5 usuarios valoraron positivamente que pudiera existir una interoperabilidad entre servicios OTTs, como Skype, WhatsApp o Facebook. Por ello, son los propios usuarios quienes estimulan la demanda y el crecimiento exitoso de plataformas de comunicación en tiempo real o RTC.

Las videollamadas y las llamadas de voz sobre Internet están despegando

En estos momentos, es posible para las empresas empezar a interactuar en tiempo real directamente a través de sus servicios web, de sus aplicaciones móviles y hasta desde dispositivos iOT. La mayoría de usuarios actuales disponen de conexiones de ADSL / Fibra y cobertura móvil 3G/4G de forma casi permanente. Los nuevos canales permiten conectarse más rápido, transmitir más información y son, generalmente, opciones más económicas. Ya no se trata simplemente de considerarlos canales alternativos, sino que, además, ofrecen mejores prestaciones.

El teléfono ya no es siempre la opción más adecuada cuando necesitamos comunicarnos con nuestros clientes o usuarios. La posibilidad de tener vídeo en tiempo real, compartir una imagen, un documento o pinchar en un enlace puede ahorrar muchas explicaciones y generar más confianza. Estos nuevos canales nos permiten saber si un interlocutor está ocupado, sin necesidad de interrumpirle. Las nuevas tecnologías van ofreciendo mecanismos que facilitan una mejor gestión de nuestra presencia que redunda en una mayor productividad para las empresas que necesitan comunicarse con nosotros. De hecho, utilizando correctamente las peticiones o estados de conexión que ofrecen las soluciones RTC, antes de establecer una interacción en tiempo real, se logra que las comunicaciones sean menos molestas e invasivas que las llamadas de teléfono tradicionales.

El teléfono ya no es la opción más indicada

Es probable que no desaparezcan, pero, como prueba la tendencia actual, seguramente las llamadas de teléfono quedarán paulatinamente reducidas para ocasiones excepcionales o emergencias. No las echaremos de menos en un mundo digital con amplios servicios avanzados, y al que nos vamos adaptando rápidamente. La tecnología actual de los ordenadores y dispositivos móviles en manos de los consumidores, no hace imprescindible el uso de llamadas telefónicas para las comunicaciones empresariales. Si se ponen a disposición de los consumidores o usuarios canales digitales multimedia, eficaces y capaces de transportar en tiempo real voz, vídeo o datos, nuestra atención al cliente se convierte, entonces, en una experiencia muy diferencial y comparable al presencial.